Historia del Dobermann
Existen varios cientos de razas caninas con un pasado complicado. El «verdadero» origen de muchas de ellas está lleno de especulaciones e incertidumbre y el Dobermann no supone una excepción. Esta raza de trabajo de tamaño mediano es el compendio de la fuerza, la agilidad y la resistencia. La utilidad de la raza era, al principio, doble. En primer lugar, fue creada para controlar a las alimañas. En segundo lugar, y más importante, su objetivo era proteger al hombre, como perro especializado en la guarda. Desde el principio, la reputación del Dobermann por la fuerza de su carácter y su influencia como animal imponente por su valentía fueron muy reconocidos y valorados. La raza fue desarrollada, al principio, como perro de trabajo al servicio del hombre y sigue, actualmente, desempeñando esta labor.

En comparación con otras razas, el Dobermann es de creación relativamente reciente. Se acepta ampliamente que Karl Friedrich Louis Dobermann, nacido en 1834 en Apolda, fue el que desarrolló esta raza, que la creó hacia 1890 en esta misma localidad, sita en Turingia (Alemania). La raza era conocida, en sus orígenes como Perro de Dobermann. El término «pinscher», que se traduce por «terrier», fue añadido más tarde a su nombre (en Estados Unidos se conoce con el nombre de Dobermann Pinscher). La razón de la añadidura del apelativo «pinscher» al nombre de la raza no está clara. El Dobermann siempre ha sido un animal de trabajo y la palabra «pinscher» hace referencia a la labor original del perro como controlador de alimañas.
La historia de Louis Dobermann es tan incierta como la de la raza que lleva su nombre. Se dice que este señor tuvo varios oficios hasta su muerte, en 1893. Fue un alemán que trabajó como recaudador de impuestos, sereno, carnicero, perrero y como persona que se encargaba de la protectora de su zona. Independientemente del lugar donde trabajara, sus habilidades como criador eran reconocidas a pesar de su modesta educación. Su intención era la de crear un perro de talla mediana a grande que le protegiera durante sus viajes. Aunque Louis Dobermann no llevó unos registros de cría, no pasó mucho tiempo antes de que tuviera éxito con sus intentos.
La mayoría está de acuerdo en que el Dobermann desciende del Rottweiler, del Pinscher Alemán de pelo corto, del Pastor Turingio y del Dogo Alemán. A finales del siglo XIX había indicios de que la raza también había sido cruzada con el Greyhound, el Braco Alemán y el Manchester Terrier. El Dobermann captó muchas cualidades positivas de cada una de estas razas y todas ellas contribuyeron en gran medida en su creación. Por ejemplo, se dice que el Manchester Terrier le aportó un color de ojos más oscuro y que mejoró la calidad del pelaje con su capa corta y con manchas de color fuego oscuro. Es más que probable que el Greyhound aportó al Dobermann su lustre y el Rottweiler colaboró con su coloración negra y fuego.
A lo largo de todo el siglo XIX, la ciudad de Apolda fue un floreciente centro de comercio. Había un acontecimiento anual popular conocido como «el mercado de perros». Este festival tenía lugar cada año el séptimo domingo después de Pascua y había un desfile de perros. Este evento atraía a cientos de espectadores, que abarrotaban las calles para participar en esta celebración. Los asistentes eran agasajados con excelentes alimentos y refrescos pero, sobre todo, se agolpaban ansiosos a la espera de los perros. Muchos criadores locales llegaban con sus animales de cría para venderlos. En esos tiempos, muchos de los perros eran mestizos. Es más que probable que Louis Dobermann expusiera, orgulloso, a sus perros en este evento anual.

Los primeros ejemplares de la raza eran extremadamente robustos y tenían una cabeza gruesa y pesada. Al igual que muchas otras razas de trabajo de esos tiempos, el Dobermann fue creado, principalmente, para la protección. Los primeros ejemplares eran muy diferentes de los Dobermann actuales, que son cuadrados, musculosos y compactos. Louis Dobermann y muchos otros criadores que le siguieron en esa época estaban más preocupados por las características de la raza como perro guardián que por su morfología. Los primeros ejemplares en el siglo XX siguieron teniendo una cabeza pesada, malas partes frontales y patas cortas.
Tras la muerte de Dobermann, muchos otros criadores continuaron mejorando y avanzando en el desarrollo de la raza. Entre ellos estaban Otto Goeller, Goswin Tishler y Gustav Krumbholz. Goeller fue uno de los primeros criadores que comenzó a refinar alDobermann partiendo de su aspecto corporal grueso. Comenzó a concentrarse más en la elegancia como característica importante para la raza.
Los Dobermann en los Estados Unidos
Al principio, antes de la Primera Guerra Mundial, el estilo de los Dobermann americanos estaba tremendamente influenciado por los criadores de origen alemán y holandés. Hacia finales de los años 30 y principios de los 40, comenzaron a aparecer muchos perros influyentes. Ch. Westphalia Rameses fue uno de estos perros importantes. Rameses dio lugar a Ch. Dow’s Illena of Marineland, que más tarde produciría 12 campeones. Esto constituía todo un logro en aquella época. Esta marca fue batida primero por Ch. Patton’s Ponder of Torn, que fue padre de 16 campeones y más tarde por Ch. Brown’s Dion, que fue padre de 35 campeones. Los Dobermann de esos tiempos tenían la grupa baja, el cuello corto, el dorso largo, los ojos claros, la cabeza corta y unas malas partes frontales. Algunos otros grandes ejemplares desde principios de los años 40 hasta principios de los 60 fueron Ch. Alcor v. Millsdod, Ch. Dictator v. Glenhugel, Ch. Delegate v. Elbe y Ch. Steb’s Top Skipper.
Desgraciadamente, los primeros años 60 supusieron también una época en la que el Dobermann recibió críticas públicas negativas. Hubo algunos incidentes aislados que dañaron la imagen de la raza durante los años siguientes. Unos pocos casos en los que niños pequeños habían sido atacados y muertos por ejemplares de esta raza hicieron que todos los Dobermann recibieran la etiqueta de perros asesinos y devora-hombres. Los medios de comunicación se hicieron rápidamente eco de estos incidentes y el temperamento de la raza estuvo bajo un estricto escrutinio hasta finales de los años 60. No fue hasta principios de los 70 cuando el panorama se calmó y la raza volvió a crecer en los EE.UU.
Las mujeres desempeñaron un importante papel en cuanto al estilo, la dirección y las formas del Dobermann estadounidense. Éste era un caso muy diferente al de los criadores europeos que eran, mayoritariamente, hombres. De hecho, hasta 1983, Margaret Bastable fue la única mujer en Alemania a la que se permitió actuar como juez de Dobermann. Algunas de las más importantes criadoras estadounidenses fueron Peggy Adamson, Tess Hensler, Jane Kay y Joanna Walker entre otras.
El Dobermann en el Reino Unido
